somos2. EL CALEÑO: NUESTROS FUNDADORES


La historia de EL CALEÑO es un cuerpo viviente que crece día a día. Un cuerpo que fue concebido por una visionaria y extraordinaria mujer como fuera Doña Consuelo Salgar de Montejo (1928-†2002), bogotana, formada en Inglaterra y en la Universidad de Berkley en California (Estados Unidos), quien empezó su brillante carrera profesional trabajando en la prestigiosa agencia de publicidad McCann Eriksson. Cuando volvió a nuestro país, revolucionó el mundo de los impresos con la revista "Flash".

Después, en 1966, fundó el primer canal privado de televisión que tuvo Colombia, "Tv9-TeleBogotá", más conocido por su programa estrella, el noticiero "Teletigre", el cual pudo materializar gracias a los convenios que hizo Doña Consuelo con el canal abc de los Estados Unidos. "Teletigre" que sólo cubría Bogotá, estuvo cinco años al aire, hasta que, con el cambio de gobierno, le fue retirada la concesión. Luego este canal se convirtió en el "Canal 9 Corazón", después en la "Cadena Dos", y en 1992 se le llamó "Canal A". En el 2004 pasó a ser "Canal Institucional" y hoy es "Señal Institucional" bajo control directo del Estado.

Igualmente Doña Consuelo de Montejo antes de fundar EL CALEÑO ya había dado vida a varias revistas y a tres importantes periódicos en su época: "El Periódico", "El Bogotano" y "El Matutino". En el plano político fue fundadora del Movimiento Independiente Liberal (MIL) y logró ser miembro de la Cámara de Representantes, del Senado de la República, de la Asamblea de Cundinamarca, y del Concejo de Bogotá, el cual llegó a presidir.

A mediados de los años setenta, a Doña Consuelo se le ocurrió la idea de crear un periódico para Santiago de Cali, por aquel entonces la segunda ciudad más importante de Colombia. En el 2001, con motivo de la celebración de los 25 años del diario EL CALEÑO, afirmaba en su columna de opinión: “Todavía recuerdo a mis hijos, pequeños, ayudando a doblar y hacer paquetes de periódicos mientras afuera esperaban los voceadores…recuerdo el interés de todos y cada uno de los trabajadores, periodistas, impresores, colaborando para algo que consideraban propio… y así, sin sindicatos, todos fuimos creando lo que hoy es EL CALEÑO. Al frente, como gerente estaba Miguel Antonio Mejía, hoy está su ex esposa Blanquita… y la empresa es hoy de la familia Mejía Torres 100% caleña. A ellos es quien Cali les debe sus agradecimientos”.

Sobre el mismo día de inauguración, nos relató el entonces jefe de redacción de EL CALEÑO, el reconocido y galardonado periodista Wilson Araque: “La fecha se encuentra intacta: 15 de marzo de 1976. Los pasos acelerados de todo el personal del naciente periódico, se escuchan por todos los rincones. Desde el reducido archivo fotográfico hasta la bullanguera rotativa que había empezado a calibrar las páginas salidas de fotomecánica..."

"...Los gritos de Alberto Uribe [director del periódico], el pesado cuerpo de Gladys en la sala de levantado de texto, la piel morena de Gloria en la tituladora, el gran “Joaco Sierra” en la sala de máquinas son figuras que no escapan de la memoria y se confunden poco a poco con los periodistas en la redacción, comandados por Alirio Mora Beltrán, quien comenzó allí la crónica de su muerte por el periodismo honesto que ejercía. (…) Todos mirábamos el reloj como esperando la noticia de la sala de partos. (…) Miguel Antonio Mejía afanado, tomando los primeros pedidos de los distribuidores impacientes por saber cuál era el titular del recién nacido. Blanca María Torres daba el toque de seriedad y confianza en el mañana. [Y] Doña Consuelo se preocupaba por “el ser o no ser” del comandante de turno en la Brigada de Institutos Militares”.

Inicialmente el Gerente de operaciones fue Don Leopoldo Montejo. Luego, y durante casi 20 años, estuvo como Gerente General Don Miguel Antonio Mejía (1935-†2006), hombre de origen humilde, hecho a pulso, y quien para la época era el mayor distribuidor de periódicos y revistas de la ciudad.

En cuanto a la temática, desde el primer momento se decidió que EL CALEÑO iba a ser un periódico judicial y popular. Don Miguel Antonio tuvo en sus manos la nada fácil tarea de consolidar la propuesta de EL CALEÑO en el suroccidente colombiano. Valiéndose de sus conocimientos del mercado, mantuvo el formato tabloide y una diagramación ágil, poco común por aquel momento.

Bajo la administración de Don Miguel Antonio, EL CALEÑO sufrió varias adaptaciones expresadas en el slogan. EL CALEÑO nació como “Un diario Liberal e independiente”. Luego fue "El primer diario de la tarde", evidenciando su carácter vespertino. Cuando se volvió matutino, el slogan se transformó en "Diarios Asociados", y hacia finales de los años ochenta finalmente Don Miguel creó el slogan actual: EL CALEÑO “la noticia diferente”.

El inicio del siglo XXI

Hacia finales del siglo XX, en 1996, la gerencia de EL CALEÑO recae en Doña Blanca María Torres Ramírez. Su administración desde el inicio ha tenido un importante enfoque social. Manteniendo las lineas centrales de la "noticia roja", abrió sus páginas para que el mayor número de actores sociales pudieran expresar sus puntos de vista y preocupaciones. Gracias al liderazgo de Doña Blanca María, el habitual lector de EL CALEÑO encontró lecturas de la Iglesia Católica y de las demás denominaciones religiosas; posiciones conservadoras y liberales; sindicalistas y patronales; aliados del gobierno y de la oposición; líderes barriales y nacionales, gente de derecha y de izquierda, entre un largo etcétera.

Bajo la batuta de Doña Blanca María, EL CALEÑO festejó sus primeros 25 años de vida. La celebración fue una misa sencilla pero con una enorme carga simbólica, a la cual concurrieron todo un variopinto de personas que tenían en común el aprecio y respeto por el trabajo realizado en esta casa editorial. No en vano durante su homilía, Monseñor Isaías Duarte Cancino expresó que EL CALEÑO era "un diario profundamente democrático"

Durante la primera y principios de la segunda década del siglo XXI, la ciudad vivió grandes transformaciones en su infraestructura, como el MIO o las MEGAOBRAS. Y en medio de esos cambios EL CALEÑO siempre mantuvo una postura más cerca de la "crítica constructiva" o de una "saludable incredulidad" que del "incondicional aplauso" o el "infundado optimismo". Visto con décadas de distancia, es evidente que muchas de las denuncias fueron corregidas a tiempo, otras no tenían fundamento, y otras más, el tiempo nos acabó dando la razón.

Del papel al bit

Entre el 2010 y 2015 era evidente el cambio en el consumo de noticias. La globalización y las llamadas "nuevas tecnologías" (Internet, celulares, redes sociales) empezaban a tener un impacto en la venta de periódicos, principal fuente de ingreso que garantizaba la independencia informativa.

Dado que "los números no cuadraban" con la serena convicción que siempre la ha caracterizado, Doña Blanca María decidió imprimir el último ejemplar de EL CALEÑO en marzo del 2016. Pero ese no sería el final de esta historia, porque de inmediato, en medio de deudas y con "las uñas", empezó a liderar la construcción de la página web.

A partir de entonces, EL CALEÑO se ha ido continuamente transformando, manteniendo su enfoque social, e incorporando con mayor frecuencia, temas de índole ecológico, de salud, de género, así como la temática tradicional de orden público, de ciudad, región y nación. Con los normales "altos" y "bajos", la propuesta sigue en construcción, en constante adaptación a las últimas tendencias, y con todo el optimismo que siempre nos ha caracterizado.

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